El eco de los disparos aún retumba en Villalobos. Un ciudadano panameño de 28 años acaba de ser condenado a 40 años de prisión por un hecho que sembró el miedo en el corregimiento de Pedregal hace siete años.
La justicia le puso fin a uno de los capítulos más violentos del 2018. El Tribunal de Juicio Oral del Primer Circuito de Panamá no titubeó: lo halló culpable de homicidio doloso agravado y tentativa de homicidio, tras haber abierto fuego en plena vía pública, en un sitio donde muchas personas transitaban.
El tiroteo ocurrió el 19 de febrero de 2018, cuando el ahora condenado desenfundó su arma y disparó contra dos hombres, matando a uno en el acto y dejando al otro gravemente herido. Una escena digna de película de acción, pero que dejó un dolor muy real en la comunidad.
Además de la pena principal, el sentenciado no podrá ejercer funciones públicas por 20 años más después de salir de la cárcel.