Este ferrocarril, con sus 76 kilómetros de recorrido, es una pieza clave en la logística del comercio internacional, y ahora supuestamente pasa a manos de una de las compañías más influyentes en el negocio naviero. Aunque el monto de la transacción no ha sido revelado, lo que sí se dice es que en 2024 este tren generó ingresos de 77 millones de dólares, con 36 millones en beneficios (Ebitda). Dinero en movimiento, y Maersk presuntamente no quiso quedarse fuera del juego.
¿Por qué Maersk compró el tren?
“Panama Canal Railway Company representa una inversión de infraestructura atractiva que se alinea con nuestro negocio principal de movimiento de contenedores”, declaró Keith Svendsen, CEO de APM Terminals. Y no es para menos: con la creciente demanda en la logística mundial y las limitaciones en el tránsito del Canal de Panamá, tener control sobre este ferrocarril representaría una ventaja estratégica enorme para agilizar la movilización de carga.
Por su parte, Canadian Pacific Kansas City, el antiguo dueño del tren, aseguró que la venta de este activo les permitirá enfocarse en el crecimiento de su red ferroviaria en Norteamérica, conectando Canadá, Estados Unidos y México. Así que ellos también habrían sacado su tajada.
El guiño de Mulino a Maersk
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, supuestamente no se quedó atrás en esta jugada. En enero de este año, sostuvo una reunión en Davos con Vincent Clerc, CEO de Maersk, para hablar sobre cómo la empresa podría seguir apoyando el desarrollo logístico del país. Se habló de modernización portuaria, sostenibilidad y hasta de reforzar la histórica relación entre Panamá y la naviera danesa. ¿Coincidencia que meses después Maersk tome control del tren? Quizás, pero en el mundo de los negocios pocas cosas se dejan al azar.
La polémica concesión de 25 años
Un detalle que no pasó desapercibido es que la concesión del tren supuestamente se extendió por 25 años más, según una publicación en la Gaceta Oficial de septiembre de 2024. Lo curioso es que esta prórroga fue aprobada en febrero de 2023, durante la administración de Laurentino Cortizo, pero no se había hecho pública hasta ahora. La pregunta que muchos se hacen es: ¿por qué se mantuvo en las sombras tanto tiempo?
Lo cierto es que, con esta compra, Maersk presuntamente refuerza su dominio en el comercio panameño, ya que maneja aproximadamente el 35% de los volúmenes de importación y exportación del país. Ahora, con el control del tren, tendría un nuevo as bajo la manga para consolidar su hegemonía en la región.
¿Será esto bueno para Panamá? Algunos celebrarían la inversión extranjera y la modernización de la infraestructura, mientras otros advertirían sobre el dominio de una sola empresa en sectores estratégicos. Lo que está claro es que el tren ya tendría nuevo dueño y Maersk presuntamente no planea bajarse de esta locomotora pronto.