Mientras el país debate sobre extradiciones, asilos y movidas diplomáticas, quien sí se pasea libremente es ’Bruno’, el fiel perrito del expresidente Ricardo Martinelli. El fotógrafo de La Prensa, Alexander Arosemena, captó al simpático can dando un tranquilo paseo por los alrededores de la Embajada de Nicaragua, ubicada en La Alameda.
‘Bruno’, quien ha acompañado al exmandatario en su exilio dentro de la embajada nicaragüense, donde se refugió luego de que fuera condenado a 10 años de prisión por el caso New Business, parecía relajado estirando sus patitas, mientras dentro de la sede diplomática su amigo espera pacientemente, o tal vez no, mientras se resuelve su situación y el país centroamericano, que le había concedido asilo político, decide si le da la bienvenida.
Por ahora, Bruno es el único con libertad de movimiento en la zona. Y aunque no habla, su paseo dijo más que mil palabras.