El actor belga Jean-Claude Van Damme, reconocido mundialmente por sus icónicas películas de acción como Kickboxer y Bloodsport, ha sido involucrado en una investigación internacional sobre trata de personas, según fuentes vinculadas a agencias europeas de seguridad.
La bomba estalló luego de que interpol y autoridades de Bélgica rastrearan conexiones entre una red criminal y varios eventos de beneficencia y viajes exclusivos en los que habría participado el actor. Aunque no se le ha imputado ningún delito, su nombre aparece en los documentos de una pesquisa en curso, lo que ha generado conmoción en el mundo del entretenimiento.
Según informes preliminares, la red operaba bajo la fachada de fundaciones humanitarias, utilizando eventos sociales y viajes VIP para mover a víctimas desde Europa del Este hacia otros continentes. Algunos testimonios mencionan que el nombre de Van Damme era utilizado como “gancho” para atraer a patrocinadores e invitados de alto perfil.
El abogado del actor ha salido al paso, asegurando que Van Damme “no tiene conocimiento alguno de actividades ilícitas” y que colaborará plenamente con cualquier investigación. “Mi cliente ha sido engañado como muchos otros”, dijo.
Mientras tanto, la fiscalía belga mantiene hermetismo sobre los detalles del caso, aunque fuentes confidenciales revelan que esta podría ser apenas la punta del iceberg de una trama mucho más oscura.