La serie de Netflix “Adolescencia” ha capturado la atención del público con su profunda exploración de temas juveniles y psicológicos. Una escena en particular, donde la psicóloga Briony Ariston ofrece a Jamie Miller un sándwich de queso y pepinillos, ha generado diversas interpretaciones sobre su significado.

En el tercer episodio, Briony inicia su sesión con Jamie compartiendo la mitad de su sándwich casero y un chocolate caliente con malvaviscos, gestos que buscan crear un ambiente de confianza y empatía. Sin embargo, este acto va más allá de la simple cortesía. Según la psicóloga Dannielle Haig, este ofrecimiento es una estrategia para evaluar las reacciones de Jamie: “El medio sándwich, particularmente porque contiene algo que a Jamie no le gusta, podría ser una forma de probar su respuesta. ¿Lo rechaza? ¿Lo come por educación? ¿Lo comenta? Estas reacciones nos dan una idea de su personalidad”.
El sándwich, al incluir pepinillos que Jamie previamente mencionó no gustarle, se convierte en una herramienta para observar su comportamiento ante situaciones incómodas. Su aceptación del sándwich y posterior desinterés en comerlo podrían indicar una tendencia a evitar confrontaciones directas y a suprimir sus verdaderos sentimientos para complacer a figuras de autoridad.
Además, este gesto refleja la dinámica de poder y sumisión presente en la serie. Briony, al compartir su comida, no solo busca humanizarse ante Jamie, sino también evaluar cómo maneja la autonomía y el control en interacciones sociales. La comida, en este contexto, se convierte en un lenguaje emocional que revela las complejidades internas del personaje.