Desde hace muchos años, la minería en Panamá ha sido una actividad presente en nuestra historia, desde la época de la conquista española y el paso del oro por el istmo mucho antes de la construcción del Canal. Sin embargo, nuestra posición geográfica nos ofrece oportunidades mucho más allá de la explotación minera, y es hora de preguntarnos: ¿Por qué solo la minería?
Panamá cuenta con una serie de ventajas competitivas que podrían ser aprovechadas para diversificar su economía y reducir la dependencia de la extracción de minerales. Algunas de estas oportunidades incluyen:
1. Turismo sostenible: El tesoro desaprovechado
Panamá posee una biodiversidad excepcional con parques nacionales, playas paradisiacas y una riqueza cultural inmensa que podría convertirlo en un destino turístico de clase mundial. Sin embargo, la falta de promoción internacional y de infraestructura adecuada ha impedido su pleno desarrollo. La creación de circuitos turísticos, incentivos fiscales y capacitación para los actores de la industria podría generar empleos sostenibles y una fuente estable de ingresos para el país.
2. Hub logístico y comercial: El corazón del comercio global
Nuestra ubicación estratégica nos ha permitido consolidarnos como un centro de conexión comercial clave en el mundo. Contamos con el Canal de Panamá́ , puertos modernos y zonas francas que podrían explotarse aún más con políticas de modernización. Sin embargo, la burocracia y la falta de planificación han impedido que Panamá́ se convierta en el verdadero epicentro logístico de la región.
3. Banca y servicios financieros: El atractivo internacional
El sector bancario panameño es sólido y podría fortalecerse con regulaciones claras y transparentes que atraigan inversionistas internacionales. La digitalización de servicios financieros y el desarrollo del Fintech permitirían mayor acceso a créditos y capital de inversión para emprendedores y PYMES.
4. Emprendimiento digital y tecnología: La revolución pendiente Gigantes del comercio electrónico como Amazon, eBay, Alibaba y Shein buscan expandir sus operaciones en América Latina. Panamá́ podría convertirse en un hub de tecnología y emprendimiento digital, pero la falta de incentivos y apoyo gubernamental ha hecho que el país pierda oportunidades clave.

5. Concesiones portuarias y comercio internacional
Los puertos panameños son clave en la logística global, pero su capacidad podría ser optimizada con inversiones en tecnología, ampliaciones y mejora en la gestión administrativa. Las concesiones bien administradas podrían generar ingresos y fortalecer la conectividad del país con el mundo.
6. Construcción de infraestructuras: La clave para el crecimiento Invertir en carreteras, aeropuertos y telecomunicaciones no solo mejoraría la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también atraería inversión extranjera. Proyectos de infraestructura sostenible podrían generar empleo y potenciar el desarrollo de otras industrias.
7. Atracción de empresas multinacionales: Un futuro posible
Panamá tiene un atractivo geopolítico único, pero las políticas fiscales, la inseguridad jurídica y la falta de estabilidad política han ahuyentado inversiones extranjeras. Crear un ambiente de confianza para empresas globales podría traducirse en una economía más robusta y diversificada.
La minería y el problema de fondo
Entonces, si tenemos todas estas oportunidades, ¿por qué seguimos enfocándonos en la minería? La respuesta está en la falta de visión a largo plazo, el clientelismo y la corrupción que han limitado el desarrollo de otras industrias. Políticas cortoplacistas han hecho que el gobierno dependa de ingresos rápidos en lugar de fomentar un crecimiento sostenible y estructurado.
Es hora de exigir un cambio, de apostar por una economía diversificada que no dependa exclusivamente de la explotación de recursos naturales, sino que fomente la innovación, el emprendimiento y el desarrollo sostenible. En resumen, Panamá́ tiene el potencial para ser un líder en la región, pero para lograrlo, debemos mirar más allá́ de la minería y trabajar juntos en la construcción de un futuro más prosperó y sostenible para todos. La pregunta ya no es “¿por qué solo la minería?”, sino “¿qué estamos esperando para cambiar?”.